Cómo influye un proceso de mudanzas en la decoración de la nueva vivienda

Una mudanza es una experiencia que todo el mundo vive alguna vez en su vida. Incluso para muchas personas, las mudanzas son algo con lo que viven prácticamente en su día a día, pues su movilidad geográfica, laboral y su deseo por avanzar en la vida les llevan a querer cambiar de residencia en varias ocasiones.

La relación entre una mudanza y la decoración es bastante obvia por varios motivos. El primero de ellos es que para proceder a una mudanza hay que borrar todo rastro de decoración de la vivienda anterior, es algo operativo. Y no basta únicamente eso, sino que en la nueva residencia hay que enfrentarse de nuevo a un proceso de decoración.

Cambiar la decoración tras un proceso de mudanzas

Para afrontar una mudanza con ánimo, uno de los grandes alicientes es la decoración del nuevo hogar. Decorar y personalizar con recuerdos un lugar vacío ayuda a que ese apartamento, esa vivienda, ese nuevo espacio, se convierta en un hogar.

Aunque cuando una familia o una persona se muda a una nueva residencia siempre resulta interesante darle un toque diferente a la decoración del nuevo hogar, existen ciertos elementos decorativos, ciertos recuerdos personales u objetos, a los que se les tiene cariño, y que hay que seguir incluyendo en la decoración de la nueva vivienda.

En esos casos, y en cualquier proceso de mudanzas es necesario contar con los servicios de una empresa especializada. Ya sean mudanzas en Madrid, Barcelona, Valencia o cualquier ciudad de España, existen decenas de empresas que ofrecen todo tipo de servicios personalizados adaptados a todos los clientes.

Cómo organizar un proceso de mudanzas

A los consejos habituales que siempre se ofrecen: mantenerse con calma, hacer inventario, empaquetar objetos, muebles y artilugios de manera sectorial… existen también dos recomendaciones que en ocasiones pasan desapercibidas: dedicar la misma importancia al hecho de dejar la vivienda como al de comenzar a habitar la nueva residencia; y proceder a colocar todas las pertenencias en la nueva vivienda de manera ordenada, sin prisas pero con un plan bien establecido.

Mucha gente está preparada para afrontar el hecho de dejar una vivienda, sin embargo, la llegada a la nueva vivienda puede convertirse en todo un caos, porque surge esa sensación de no saber cómo enfrentarse a ello.

La mudanza en la nueva residencia

En estos casos es aconsejable primero montar los muebles en caso de que se transporten, deshacer las cajas, doblándolas para que no ocupen espacio y generen más agobio. Tras esto, ir colocando todas y cada una de las pertenencias. Antes de pensar en la decoración, hay que atender a los objetos de uso diario, en primer lugar en la cocina y el baño, tras este proceso, cuando la vivienda ya se vaya viendo más habitable, continuar con las habitaciones y por último, terminar con el salón, que es habitualmente la estancia donde más hay que colocar.

El proceso de mudanzas en la vivienda que se deja

Antes de estar pensando en la casa nueva y por supuesto comenzar a colocar todas las pertenencias en la nueva residencia habrá que haber realizado el proceso de almacenaje de todos los objetos que se van a transportar.

Para esa tarea se necesita seguir un orden. Guardar cada habitación por separado y marcar cajas y bolsas con el nombre de la estancia que corresponda. Es imprescindible hacer inventario, para evitar que nada se rompa, una recomendación interesante es la de comprar papel de burbujas o bien envolver con sábanas viejas los objetos más sensibles.

En caso de tener que transportar muebles, es importante no perder ninguna pieza si los muebles tienen que ser desmontados. Para ello hay que meter tornillos y piezas pequeñas en bolsas de plástico, especificando a qué mueble pertenece. SI la cosa se complica, hacer un croquis para que la tarea posterior del montaje sea más cómoda.

Ya sea de manera individual o si se ha contratado un servicio de mudanzas, a la hora de cargar el primer lugar lo han de ocupar los muebles más voluminosos, más tarde las cajas más pesadas, para asegurar los muebles, y las cajas que sean más ligeras, sobre las más pesadas o sobre el mobiliario. Las piezas sueltas, si las hay, se pueden asegurar con cuerdas para que no se caiga nada ni se rompa ningún objeto.

Un consejo importante es el de vestir ropa cómoda y holgada, así como zapatos que sean cubiertos, para moverte con total libertad de movimientos. Como recomendación de salud, no cargar cosas muy pesadas. Aunque sea más lento, más valen varios viajes con menos peso que menos forzando la espalda u otras áreas del cuerpo.

Por último, una vez en la nueva vivienda es muy posible que algunas de las pertenencias que se han empaquetado y a las que se les tienes cierto cariño no encajen en tu nueva vida. En ese caso no importa cuán exhaustiva haya sido la limpieza antes de empaquetarlo todo, al estar en la nueva casa descubres que ese cuadro, esa figurita, ese mueble, ese utensilio de cocina… ya no es apropiado. Si esto sucede, no hay que frustrase mucho, es ley de vida. Venderlas, regalarlas o incluso quedárselas, pero no sentir frustración, pues eso causa aún mucho más estrés asociado a la mudanza y la decoración de la nueva vivienda.

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