Tips para la iluminación de un dormitorio

El dormitorio de un adulto es un lugar a la vez íntimo y tranquilizador. La iluminación de esta zona debe contribuir a crear ese ambiente de calma que buscamos. Pero la iluminación de la habitación también debe estar pensada en función de las diferentes actividades que practicaremos en este espacio, por lo que finalmente debemos encontrar un equilibrio que combine la actividad diaria con la relajación que buscamos por las noches.

En el dormitorio, más que en cualquier otra habitación de la casa, decántate por una iluminación puntual y secundaria frente a la clásica iluminación general.

La iluminación general en una habitación no es esencial. La luz de este espacio debe ser suave, justo lo suficiente para poder moverse. Para ello prefiere, como decíamos, una luz indirecta y no cenital para no apabullar el dormitorio con demasiada luz.

Y concretando los puntos de luz, el cabecero de la cama es un lugar estratégico. Coloca cerca de él una luz para leer sin forzar la vista, que no deslumbre y, sobre todo, que no moleste a nuestros compañeros de cama que quieran dormir.

Por último es importante diversificar los puntos luminosos dentro del dormitorio para responder a diferentes necesidades. Y para cada fuente de luz asegúrate de tener un fácil acceso al interruptor.

Generalmente te aconsejamos que evites la creación de sombras ya que éstas empequeñecen los espacios, pero como decíamos antes, los dormitorios son zonas especiales. Para el dormitorio te aconsejamos principalmente lo opuesto, ya que las sombras ayudan a que la vista se relaje, que es lo que buscamos principalmente.

Para crear este espacio tenue y suavizado, los puntos de luz indirectos colocados a media altura son perfectos. Lo ideal es que la intensidad de estas luces no supere los 100 lx. Con este nivel tendremos un perfecto confort visual.

Para la iluminación puntual del espacio existen, por supuesto, lámparas de mesa para colocar a ambos lados de la cama. Si eres un lector empedernido, opta por lámparas de lectura o por colocar apliques o focos flexibles. Igualmente puedes animarte a equipar tus armarios con iluminación, algo muy práctico para ese delicado momento de cada mañana que es elegir la ropa. Apliques interiores, focos orientados hacia el armario o simplemente una lámpara de pie situada cerca del vestidor son soluciones simples y eficaces.

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Acerca de Macarena Gelmi

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