Pátina al acrílico para muebles

Nada mejor que renovar uno mismo los propios muebles, es por ello que compartiremos una técnica no tan simple, pero que logra grandiosos resultados. Se trata de una pátina con pintura acrílica, con la doble ventaja de tratarse de un producto fácil de conseguir, económico y en una amplísima variedad de colores de manera tal que podrás adaptar cualquier mueble a tu decoración de interiores.

En este punto, reseñemos que hay pátinas naturales y artificiales, siendo las primeras las que se logran con el paso del tiempo, cuando el color natural de la madera va variando, se torna más oscuro, se “ensucia”. En cambio, las pátinas artificiales son las que hacemos con pinturas y productos, y en muchos casos buscamos imitar la pátina natural. También existen las veladuras, que es una técnica de pintura que consiste en dar una capa muy fina de color, que sin embargo permite ver el color de debajo. En este caso, es lo que haremos con esta pátina, pues le daremos un aspecto envejecido sobre el color seleccionado.

Lo primero entonces es preparar el mueble limpiando la superficie con solvente y dando unas manos de lija muy fina para generar mordiente. Se pasan dos manos de lija, una un poco más gruesa y la última bien fina. Retira el exceso de polvillo y aplica una mano de barniz al agua mate.

La pátina con acrílico se realiza con la pintura sin diluir, pasando el pincel o rodillo con mano liviana, ya que lo que buscamos es dar un aspecto algo rústico. Aplica dos manos, dejando secar bien entre una y otra, con lija fina puedes desgastar un poco bordes y aristas para un efecto más interesante.

Para poder modificar la veladura de acrílico con efecto envejecido, es importante dar sobre la pintura una mano de barniz al agua satinada incolora. Esto permitirá que trabajes la veladura sin problemas, incluso que en un futuro la aclares o la oscurezcas.

Lo que harás con pintura acrílica marrón o negro, y un pincel húmedo, será dar una mano ligera de pintura en todo tu mueble, que luego alterarás para dar un aspecto “desprolijo”, pasando una paletina ancha, un paño que no deje residuos o bien otro pincel, para hacer correr el color hasta lograr el efecto deseado, por lo general más intenso en las zonas de relieve del mueble.

Una vez estés conforme con tu trabajo, deja secar, dale otra mano de barniz al agua y cuando seque, puedes encerar con cera en pasta incolora que se aplica, se deja secar, y luego se lustra con un trapo que no deje residuos.

Vía: Revista Oh La La

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