Pintar un cielo en el dormitorio

Ayer aprendimos a realizar pintura abstracta, la propuesta de hoy va un poco más allá y te muestra que con una técnica similar es posible darle a la decoración del dormitorio un aura romántica y delicada, convirtiendo una pared en el cielo mismo.

Sobre una pared pintada en azul celeste, se realizaron unas delicadas nubes, que hacen un efecto de degradado del color, desde el azul más intenso de arriba al más claro – casi blanco – de abajo.

Para ello, se eligió una pintura azul celeste de base, con la que se pintó una pequeña sección de la pared de 40 centímetros, pegada al techo. Para la franja siguiente – también de 40 centímetros – se agregó algo de blanco a la pintura, luego se realizó una tercera franja de 40 centímetros, con más agregado de blanco y así hasta completar la pared.

El principal desafío de esta pared es escoger la tonalidad justa de color, que no sea muy intensa cerca del techo y que permite vislumbrar la degradación del color hacia el final.

Luego, las nubes borran las uniones de color. Se realizaron con una brocha de 10 centímetros apenas mojada en pintura blanca, difuminando. Una esponja o una gasa envuelta en forma de bola te servirán también para difuminar el blanco y que parezca una nube. Practica en otra superficie antes de pasar a la pared.

Como detalle final, una rama con pájaros de vinilo autoadhesivo, suma más “efecto cielo” a la pared.

Vía: X 4 Duros

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