Principales problemas a los que puede enfrentarse un inquilino en su casa alquilada


Por unos u otros motivos son muchas las personas que han decidido vivir de alquiler en lugar de comprar una vivienda. Y, como todo, esto tiene sus ventajas y sus desventajas, entendiendo como una de las principales desventajas los problemas a los que el inquilino pueda enfrentarse en su casa alquilada. Para que no os coja de improviso, os vamos a enumerar algunos de los problemas a los que se pueden enfrentar hoy en día las personas que viven de alquiler y cuya solución es sencilla: contratar un seguro de inquilino para cubrir esos gastos imprevistos.

Problemas de mobiliario

Una cortina que se haya roto, un cristal que haya podido partirse, muebles que se rompen… Pueden ocurrirnos infinidad de imprevistos similares cuando vivimos de alquiler de los que, en la mayor parte de los casos, somos nosotros quienes nos tenemos que hacer responsables si queremos que la fianza después se nos devuelva íntegra. Por eso si contratamos un seguro de hogar que nos cubra ante estos posibles accidentes domésticos nuestra estancia como inquilinos será mucho más tranquila.

Problemas con el propietario

Mucho se habla de los problemas a los que se enfrentan los dueños de una casa cuando la alquilan y nos olvidamos de que, al revés, los problemas también pueden ser más que recurrentes. No sería la primera vez que un casero decide quedarse con la fianza por motivos que prácticamente son inventados, que quiere cobrarnos reparaciones que no se han realizado o que no atiende a peticiones de arreglos que le competen exclusivamente a él. La solución en todos estos casos es la de contar con un seguro que nos dé la tranquilidad que necesitamos en este sentido y nos defienda ante posibles casos de aprovechamiento por parte del propietario de la vivienda. Quizás este sea uno de los principales problemas, puesto que en muchas ocasiones por pequeños desperfectos propios de haber habitado en ese lugar, los propietarios se creen con el derecho de quedarse con la fianza. Por supuesto, esto es algo que hay que tratar de evitar por todos los medios, dado que suele ser frecuente que cuando abandonamos un piso de alquiler usemos la fianza para aportarla a la nueva vivienda en la que nos vayamos a alojar.

Propietarios que se entrometen

En algunas ocasiones nos puede tocar un propietario entrometido que, aunque tenga la vivienda alquilada, sigue pensando que es propiedad suya y que puede entrar y salir a sus anchas. Esto sería totalmente ilegal, puesto que en el momento que se lleva a cabo el contrato, la vivienda pasa a ser “nuestra” por un tiempo determinado. ¿Qué ocurre si nos encontramos con un propietario de estas características? Seguramente la ley nos ampare en este sentido y, para evitar problemas, no hay mejor que contratar un buen seguro que nos ofrezca todas las garantías si vivimos una situación de este tipo. No decimos con ello que el propietario de vez en cuando no dé una vuelta por la vivienda para comprobar que está en buen estado, pero no puede hacerlo cuando a él le convenga, tiene que pactar el día con nosotros.

También existen otros problemas a los que nos podemos enfrentar como inquilinos que son obstáculos a los que también podríamos enfrentarnos si la casa fuera comprada: robos, incendios, inundaciones… Hay todo tipo de factores que pueden llegar a darse. En todos estos casos, como inquilinos, no sabemos cuál es la cobertura de seguro que nuestro propietario ha contratado y, por tanto, lo mejor es que seamos nosotros mismos quienes nos informemos para hacerlo por nuestra cuenta. Solo así conseguiremos que nuestra estancia de alquiler sea lo más tranquila posible y que, mientras estamos dentro de esa vivienda en modo de alquiler, contemos con todas las garantías de que, en cualquier momento que pueda producirse alguna de estas situaciones, sabemos que tenemos un seguro a través del cual nos asesorarán y nos ayudarán ante cualquier problema.

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