Consejos para afrontar una mudanza en verano


En verano muchas familias en España, algunos afortunados, pueden desplazar su residencia habitual hasta sitios más turísticos: la playa o la casa del pueblo son los lugares más comunes. No se trata de pasar todo el verano de vacaciones, sino que son muchas las familias que desplazan su residencia hasta ese lugar de veraneo y van y vienen mientras trabajan e incluso los más afortunados desplazan su puesto de trabajo hasta la playa.

Para que la mudanza en verano no se convierta en toda una odisea, presta atención a los siguientes consejos que pueden resultar muy útiles.

Qué pautas debemos tener en cuenta para hacer una mudanza en verano

El primer consejo básico es comenzar bien temprano a hacer la mudanza, de ese modo, nos aseguraremos que en las horas más centrales del día, las más calurosas, buena parte del trabajo ya habrá finalizado.

Todas aquellas personas que participan en la mudanza deben estar en todo momento hidratadas, ya sea una mudanza profesional o una mudanza doméstica, es decir, sin contar con una empresa de mudanzas. Con el ajetreo de la mudanza en ocasiones no prestamos atención a este punto, y en verano la necesidad de hidratación es constante, pues las temperaturas son muy altas. No olvides por tanto agua, zumos o refrescos también deben ser protagonistas, además de las cajas de cartón o el adhesivo para embalar.

En el caso de que la mudanza sea muy pesada y completa, siempre es más aconsejable contar con la asesoría de una empresa de mudanzas. El en caso de veranear en la Costa del Sol, por ejemplo, la mejor opción es contratar una empresa de mudanzas en Málaga, pues son profesionales en el sector y disponen de todo tipo de materiales que facilitan la tarea.

Un tercer aspecto importante es no dejar las cajas y enseres al sol. El astro rey puede ser un gran enemigo de las mudanzas en verano, algunos enseres pueden verse dañados y que algunas de sus propiedades se pierdan. Evita en todo caso dejar muebles  cajas al sol e intenta resguardarlos desde el primer momento en el nuevo hogar.

No dejar las pertenencias al sol es también un consejo interesante para no perderlas de vista en ningún momento. Si se va a pasar un tiempo considerable en la residencia de verano y por determinadas razones no se va a poder visitar la residencia habitual durante varios meses, para evitar robos e incidentes la mejor opción es el guardamuebles, es decir, un espacio protegido con importantes medidas de seguridad del que pueden hacer uso los clientes en caso de vacaciones, cambio de residencia o procesos de reformas.

Si ha llegado el verano y es el momento de organizar la mudanza, uno de los primeros pasos a seguir es el de guardar todas las prendas y objetos de invierno. Se pueden dejar en casa o guardarlos en un trastero o guardamuebles.

En el momento de llegar al nuevo hogar, es interesante prever en qué estancias de la casa van a ir situadas todas las pertenencias. Si cada verano ocurre una mudanza de este tipo, esta tarea es mucho más cómoda. En cambio, si es la primera vez de una mudanza en verano, esta tarea hay que planificarla muy bien.

Por último, al tratarse de una mudanza en verano, lo habitual es tener más tiempo libre, el verano también nos pone de buen humor, por lo que hay que afrontar esta tarea con filosofía, sabiendo que es incómoda y puede ser desesperante, pero también necesaria.  Debemos organizar la mudanza con tiempo, aprovechando esos ratos libres y adquiriendo paciencia.

Compartir en Google Plus

Acerca de admin

  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios