Consejos básicos para la iluminación en el hogar


Una buena iluminación es una condición indispensable para que una vivienda goce de salud y ofrezca una estancia cómoda y agradable. Si bien la iluminación natural es la más adecuada, y por ello es importante dotar a la vivienda de cuantas más ventanas y fuentes de luz natural posibles, la iluminación artificial también juega un papel importante.

Por esta razón, os comentamos a continuación algunos consejos sobre iluminación que siempre vienen bien para hacer de este elemento más importante si cabe.

Varias opciones de lámparas

Una opción para ganar en originalidad es utilizar varios focos o lámparas. De ese modo podemos jugar con las intensidades de luz en los diferentes tipos de lámparas: empotradas, colgantes, apliques de pared… y con distintas tonalidades de luz.

Una combinación adecuada de estos elementos es sinónimo de una buena iluminación.

La iluminación como potenciador de la decoración

Las diferentes formas de iluminación pueden servir también como agentes potenciadores de la decoración. Si nos gusta mucho un cuadro, podemos colocar una lámpara que lo ilumine de manera directa o indirecta. En esos casos es recomendable la iluminación LED, que no daña la pintura.

Los reguladores de luz

Un tercer aspecto a tener en cuenta referido a la iluminación es el consumo eléctrico. La factura de la luz sube prácticamente cada mes, de modo que tenemos que encontrar fórmulas para mantener la vivienda iluminada y ahorrar en este concepto. Para ello son imprescindibles las lámparas LED, que ofrecen más tiempo medio de luz y consumen menos energía.

Una segunda opción son los reguladores de luz o dimmers, que se pueden colocar en cualquier estancia y con ellos se puede modular la intensidad de la luz y el ambiente que se desee generar.

La tarea de limpieza

Aunque parece algo obvio, limpiar todos los focos de luz es imprescindible para gozar de una iluminación adecuada. La suciedad y el polvo afectan a la cantidad y calidad lumínica de los diferentes focos o lámparas. Esta es una tarea a realizar de manera frecuente.

Utilizar velas

Hablamos de iluminación natural y de iluminación artificial, pero si lo que queremos es crear un ambiente cálida, otra opción son las velas. Hay que ser muy cuidadoso con las velas, por el riesgo que genera, pero salvando esta circunstancia, las velas son la mejor opción para agregar calidez, y si además son aromáticas, la estancia se libra de los malos olores.

Cuidar la iluminación del baño y la cocina

Cuando antes hablábamos de diferentes focos de luz y tipos de lámparas, ya dejábamos entrever que no toda la vivienda debe estar igualmente iluminada. Dormitorios y salón acostumbran a tener iluminación de carácter más cálido, mientras que en cocina y baños, por ser zonas no habilitadas para el descanso, se opta por una luz más fría.

En estos espacios, la iluminación central suele ser menos intimista y se tienen a optar por luz blanca de tubos fluorescentes, aunque acompañada de puntos de iluminación focal. En la cocina, es común instalar varios puntos de luz sobre la encimera, el fregadero, la zona de la despensa… para hacer más cómodo el trabajo.

Iluminar las zonas de paso

Esta es una condición más asociada a la seguridad que a la estética. Las zonas de paso: pasillas, escaleras, deben estar correctamente iluminadas y en ellas los interruptores deben estar accesibles. En estos espacios son bienvenidos dimmers que permiten regular la cantidad de luz.

No iluminar en exceso la vivienda

Un último consejo sobre iluminación tiene que ver con el exceso de luz. Una vivienda excesivamente iluminada puede ser foco de algunos problemas de salud relacionados con un descanso poco placentero.

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